O
cruzeiro “Tesouros do Caribe” está a operar todas as semanas a partir de Havana (Cuba), realizando escalas em Cozumel (México), Ilhas Cayman, Ilha da Juventude (Cuba) e regressando a Havana, onde permanecerá durante duas noites consecutivas.
Estes cruzeiros começaram a partir do dia 13 de novembro 2010 e vai até maio de 2011, no qual porto de Havana, irá receber todas as semanas o navio Gemini, operado pela companhia espanhola Happy Cruises.
O Gemini da Happy Cruises e o Norwegian Sun da NCL atracados no porto de Cozumel, Mexico.
O navio Carnival Triumph fundeado em George Town, Ilhas Caimão.
O cruzeiro Gemini oferece 2 possibilidades de embarque, cruzeiros, aos sábados em Havana ou às segundas-feiras em Cozumel, com a possibilidade de fazer uma extensão de uma semana após o cruzeiro, em qualquer um destes portos (Havana ou Cozumel).
O navio Gemini fundeado na bonita ilha Paraiso, em Cuba.
O turismo de cruzeiros está muito limitado em Cuba por causa do embargo americano, mas um navio de bandeira inglesa e outro russo que começarão a operar em 2011, além da operação actual do Gemini, podem começar a reverter a situação.
Gemini atracado no final do cruzeiro em Havana, em Cuba.
(©) Images Copyrights; Imagens com direitos reservados: Emilie Serrão, Funchal.
Fred. Olsen Cruise Line escribió el 30 de diciembre de 2010 una nueva página en la historia marinera del puerto de Santa Cruz de La Palma. Fecha histórica en la que atracaron tres buques de su misma contraseña, que sepamos la única oportunidad, hasta ahora, en un puerto canario.
Desde primera hora del jueves, 30 de diciembre, situaron en aguas del puerto palmero la elegancia de sus estampas marineras los buques Balmoral, Boudicca y Black Watch, estos dos últimos gemelos entre sí. El primero atracó en el muelle de ribera y los dos siguientes en el dique del Este, en un día magnífico, azul, limpio y con una excelente temperatura.
Miles de turistas –entre los tres buques sumaban algo más de tres mil pasajeros- y cientos de tripulantes contribuyeron con su presencia a intensificar durante unas horas el ambiente de la ciudad capital, que en estos días vive la animación propia de las fechas navideñas.A primera hora de la tarde zarpó el crucero Balmoral y lo hizo sonando la sirena en homenaje a la ciudad marinera –a la isla toda- y de saludo de despedida a sus compañeros de contraseña, que le correspondieron adecuadamente.
Dobló la punta del muelle y remontó la costa oriental de la isla rumbo a Funchal, su próximo puerto, lo mismo que el crucero Boudicca, poco después, haciéndolo éste en dirección sur para bordear la isla hasta los límites de Garafía y continuar viaje hacia el mismo puerto.El crucero Black Watch permaneció atracado hasta última hora de la memorable jornada, en que continuó viaje a Las Palmas, de acuerdo con el itinerario previsto. La presencia de los tres buques de Fred. Olsen Cruise Line cerró un año importante en cuanto a escalas de turismo, que ha convertido a la isla –gracias al interés de las compañías navieras- en un referente de los cruceros en el Atlántico.



















